#38 Canción en defensa del instituto el Palau

Canción en defensa del profesorado del instituto del Palau en Sant Andreu de la Barca, acusado recientemente de discriminación por fomentar la reflexión filosófica sobre la actuación de las fuerzas estatales en el pasado referèndum del 1 de octubre, lugar dónde cursé mis estudios secundarios.



Al Instituto del Palau

¡Bien parece mentira ésta situación!
Los mismos que oprimen a la educación
son los que ahora lanzan a la Inquisición
contra el profesorado y su profesión;

porque su parecer no hemos de profesar,
¡gracias al Palau por enseñar a pensar!
Por en cada ocasión que he aprendido a luchar;
¡nuestro único aliento será la libertad!

Ánimo, frente alta contra el opresor;
que si deseamos un mañana mejor
marchando bien juntos infundimos pavor.

Hagamos aquello que esté en nuestras manos:
porque en el Palau se habla más castellano
¡que bien duro y fuerte caigan los tiranos!

 

Robestrébol

#37 Soneto: a un presidente al que le gustan “los chuches”

a un presidente al que le gustan los chuches

A ti, que tan sólo muestras valentía
en un discurso, o tras una pantalla;
tú, que más bien eres cáscara vacía,
testaferro del ‘¿Porqué no te callas?

¡Lelo de ti! Que de ti ni Aznar se fía,
¡eres pura vaca boba aún en las vallas!
Por ser un mindundi y no dar la talla;
¡más falso que el Juanca con la Sofía!

Vuélvete al logopeda y que te enseñe a hablar;
no eres más que un mono que aprendió a caminar
por pura suerte; aferrándote a la curul,
eres aún más aberrante que un Nazgûl.

Anda, date el piro ¡i que et donin bé pel cul!

Robestrébol

#35 Canción a una bruja chiflada

a una bruja chiflada

Ella se cree lo del aura
pero no tiene alma ni compasión;
te mete a traición con el chocho y te lleva maniatado a su prisión,
que a ésta tipa le va mucho el sadomaso
y le importa un carajo si ése es tu caso o no.

Degustará la cena a la que la invites,
se reirá de tus chistes,
escuchará tus poemas
y se internará contigo
en cualquier parque que le indiques;
pues lo único que quiere es tu madera.

Si la besas se le irá la olla,
se abalanzará sobre tu polla
¡y pobre de ti cómo rechistes!

Sonreirá ante tu silencio triste y ofendido
con aire satisfecho,
hasta que al llegar el alba
volverá a tentarte con un beso
y del deseo volverá a dejarte preso.

Si es que hay mujeres buenas,
buenas brujas y meigas bonas,
pero con ésos hábitos de loca
más que bruja pareces loba;

por más hermosa que suene tu voz,
por más que tu compañía fuera una droga
si por tal de un madero entrando en tu alcoba
echas a la pira de la espira una buena amistad;

que te den por el culo y por la boca
¡bruja chiflada! y que te echen de la ciudad.

Robestrébol

#34 Canción a una buena brujilla

Canción a una buena brujilla

Tú, que me escuchas cuando te alegro
y cuando tengo problemas;
tú que me enseñas tus artes
y aprendes de las mías.

Tú que en blanco entintas negro
e iluminas con tu abrazo,
tú que ante cualquier percance
sé que cuento con tu brazo;

hermana, brujilla mía,
en tu intuición confía
que las horas sombrías
tendrán fin al alzarse el día.

Se conoce lo que dicen los sabios:
que antes de llegar a rozar los labios,
a las malas brujas se les da
por el culo y por la boca sin piedad;

Pero a las brujas buenas los maderos
que para sanar almas avivan los calderos.

Robestrébol

#33 Canción a una mala bruja

Advertencia

Algunos de los contenidos son susceptibles de herir la sensiblidad del lector. Pedimos cada persona lea bajo su propia responsabilidad.

Tres cosas teme el hombre sabio;
la tormenta en el mar,
la noche sin Luna
y la ira de un hombre amable.

Patrick Rothfuss


Pa’ que llore mi mama que llore la tuya
y ya no hay más ley que valga.

Gata Cattana

Canción a una mala bruja

a una mala bruja

A ti, que en un amigo perpetuaras
las semillas del odio
que otro en ti plantara.

A ti, que avasallaras con tu coño
a quién su afecto te entregara;
a ti que utilizaras
a alguien bueno, que sólo bien te quiso.

Tú que eres mala bruja y mala puta;
que enorme perversión es tu camino
deseo que tu alma no haye ruta
y otra vez repitas tu cruel destino.

Deseo que te ahogues en tus babas,
que te acose el demonio de tu abuelo
¡y que, rotas por siempre tus alas,
jamás consigas alzar el vuelo!

Desunidos en tu sino humano, tierra y cielo;
vomitará tu existencia abyecta
¡condenada a existir -sin red ni velo-
en la orilla malsana del Leteo!

Robestrébol