Apariencias (Soneto)

Tú ves en mi éste calmo y gentil porte;
el de un monje que va rezando un sutra
mientras, alegre, va embrazando ruta
sin que la cuesta o la subida importe.

Más cien veces habré perdido el norte
habiendo vuelto de nuevo a la gruta,
por tal de dar a probar ésa fruta
que la mente impulsa cómo un resorte.

Toda persona lleva consigo un disfraz
que impide ser libre a nuestra conciencia
y encontrar en nuestra vida el dulce solaz.

Siempre nos engañan las apariencias;
ardúa es la guerra de quién quiere hallar paz
y quién más duda, alberga más sapiencia.


Roberto Abelardo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: