Quien cabalga el fuego

Nunca he encontrado una forma tal de hacer converger las tres grandes concepciones vitales en un sólo escrito, lleno además de una belleza y naturalidad que casi no parecen de éste mundo. La libertad, el sonido de los ingrávidos grilletes al romperse, de mano de Laura Coubert.

Animo a leer a todas las y los que no teman cabalgar el fuego.

Alma Mater

The fool

Hay quien, ante la suela del abismo, cabalga sobre el fuego igual que la anatomía de un gato se une al vacío: soberana de la naturaleza, abandonada de sí misma. Hay quien recibe los impactos sin parpadear, sacudiéndose las flamas del pelo como escarcha, mientras otros se prendan de ellas mucho después, ya extintas y olvidadas un par de veces, al reparar en cuán bello, cuán imprescindible fue su efecto. Y no importa que no lo fuera en realidad: una herida sin propósito tiene la apariencia de un accidente vulgar, de modo que incluso el tiempo termina por encontrarle un buen lugar de reposo. La idea de algún entramado misterioso honraría cualquier predestinación desfavorable y, de paso, una existencia entera. En cambio, algunas eligen caer en una sumisión tan corta en valor y tan rica en excusas como la desdicha contentada, el recogimiento individual de las miserias. Mientras otras, en…

Ver la entrada original 385 palabras más

Maternal

democracia-630x330

Tornant del referèndum en la nit
del 1 d’octubre de 2017


Irat, va colpejant l’odi la terra
ofrenen sang fronts caiguts;
regalen cançons alçades testes
i cal anar a les urnes fent el cor fort,
com qui se’n va a la guerra.

Càrrega rere altra la gent trèmula es gira,
més les armes de la pau no despon;
doncs la crueltat avança i la por s’enretira.
Ni un pas enrere! –una noia crida-
que uns es van partint el món
mentre la resta s’ho mira.

Però no tot és perdut,
ni tan sols éssent la llibertat captiva;
hom sap que als somnis només s’hi arriba
quan torna el futur que s’han endut.

Versió reimaginada del poema ‘Paternal’ de Joan Maragall,
en petit homenatge als fets recents ocorreguts a Catalunya

 

 

Nací para tumbarte sobre un lecho de flores

Vinimos a éste mundo por cósmico

azar, cómo confluye lo minúsculo,

indistinto a los faros del crepúsculo,

cuando, eterno, impulsa su fulgor crónico.

Dentro esotro hallarnos, milagro entrópico;

amando, aún cuando no arriben opúsculos.

Sublimas, vida, en cuánticos grupúsculos,

curva alegría del destino homónimo.

Sí; nuestra luz partirá de las córneas,

de regreso a los astros y sus órbitas,

acopiada en cien estaciones cíclicas.

Más ni el eterno sueño, ni las óseas

lagunas, ni mil maldiciones órficas

podrán con éste amor de fuentes místicas.