Mónica Caldeiro – Poeta, meiga y maestra

No puedo evitar ser parco en palabras. Dispensadme, por favor, la crudeza en la expresión de mi persona. Gestionar el suicidio de mi mejor amigo y el cáncer de mi padre se han cobrado la gran mayoría de mis fuerzas; la creación, el estudio y otras prioridades igual de importantes solicitan de mi ahora un precio que procuro saber compensar en la medida de lo posible.

Siguiendo con el precedente anterior de andar compartiendo las obras de aquellas personas vivas cuyas obras y personas considero para mi referentes, me he decidido a compartir a alguien que es una genio muy importante para mi:

Mónica Caldeiro es una espléndida traductora de poesía, psicología y metapsíquica, poeta inmensa y, además de maravillosa humana y persona, es una muy buena amiga que me ha sabido asistir, ayudar y guiar en un proceso necesario para mi persona y desarrollo personal, filosófico y poético, en la medida que se lo ha permitido la complejidad de la modernidad contemporánea. WordPress no es el sistema ideal para la compartición de la lectura del verso proyectivo, pero ésta alteración en la forma, creemos no rebajará en demasía la calidad contenida. Adjunto en vídeo el poema citado; empieza en el minuto 11.20.

Su link y contacto pueden encontrarse en el enlace a su WordPress, presente en la sección de Relacionados de éste humilde espacio web. Actualmente, se ofrenda a traducir escritos en 7 lenguas, así como a dar lecciones idiomáticas y, lo que en especial recomiendo, sesiones de escritura contemplativa y de meditación tibetana si tiene espacio en su agenda, para aquellas personas estimadas que lean ésto y se encuentren en el área de Barcelona.

El poema puede encontrarse en el libro La música de los planetas de ‘Así lo dijo Casimiro Parker’; puede encontrarse en la página web de la Casa del Libro.


—Alberto Abelardo

7/6/2019

EL AMANTE ES UN MANDALA / SU CUERPO ES PERFECTO
BIENVENIDA SEA LA PUERTA / EN TAN BELLA CIRCUNSTANCIA

 

Manjushri, aquel que ve todos los fenómenos como iguales
no duales e inseparables, posee la visión auténtica.

“El Sutra que muestra el camino hacia el Despertar”

 

Completely pure,
and empty,
eating
the sky

John Giorno, “No Good Deed Goes Unpunished”

 

todos los fenómenos de samsara y nirvana
perfectamente puros
en la barriga de mi amante
analogía del universo
todos los fenómenos de samsara y nirvana
perfectamente puros
en el esperma de mi amante
atravesando mi garganta
todos los fenómenos de samsara y nirvana
perfectamente puros
en el váter de LA PAPA
lugar abastecedor de
calor especias y lavabos para follar
para las almas sedientas de aire y liberación
sublimes váteres cósmicos no disociados

todos los fenómenos
perfectamente puros
en los retretes
todos los fenómenos
perfectamente puros
en una corrida
todos los fenómenos
perfectamente puros
quién dijo
que no era así

no busques la liberación en las montañas
pues la liberación está en las montañas
no busques la liberación en los prostíbulos
pues la liberación está en los prostíbulos
no busques la liberación en los templos
pues la liberación no está en los templos
no busques la liberación en un camino espiritual
pues la liberación está en el camino espiritual
no busques nada
que encontrar u obtener
más que tu autenticidad
y tu permanencia

perfectamente pura eres
levantándote por la mañana removiendo
el café con la cucharilla
dispuesta a entrar en la oficina
con tu capa protectora invisible
perfectamente puro eres
con tu esfuerzo por comprender
si eres el hombre que realmente crees
cuando dejas mujer e hijos tras la puerta
todas tus dudas
todas tus dificultades para manejar
tu propia locura
todos tus miedos, autoengaños, sombras
son el mejor metal que puedes trabajar
ponte las ropas azules del alquimista,
ensúciate para atisbar el brillo

no conozco mayor acto de compasión
que hacer el amor con mi amante
mientras mi hija duerme
en la misma habitación
paredes de flujo derritiéndose
energía luminosa
todos los bebés que no nacerán de nosotros
sonriéndonos en las hojas de la noche
apegados a las ramas de la bruma
matinal
nos ven haciendo el amor
ansiosos por volver al mundo
y que les amemos

nosotros les dejamos ir
compasivos
con cada no-oportunidad
en la que morirías de placer
perfectamente puros
en ese abismo
perfectamente puros
en ese abismo
perfectamente puro
caigo y sin miembros
perfectamente pura
me abandono
absolutamente

todos los fenómenos de samsara y nirvana
perfectamente puros
en la barriga de mi amante
todos los fenómenos de samsara y nirvana
perfectamente puros
en el esperma de mi amante

no busques el amor en la pareja
pues el amor ya está en cada uno
no busques el amor en una boda
pues el amor no sabe de estructuras
no busques el amor en los velatorios
pues la muerte no participa en los llantos
tan sólo participa en la vida, como el amor
no lo busques en una familia
no lo busques en un maestro
no lo busques en la meditación
no lo busques fuera
no lo busques dentro

todos los fenómenos de samsara y nirvana
perfectamente puros
esta noche
en el cuerpo de mi amante
todos los fenómenos de samsara y nirvana
perfectamente puros
atravesando con un sexo
mi garganta
todos los fenómenos perfectamente puros
penetrándome inmensamente
ano vagina oídos boca nariz manos
llenándome las manos
como cestas
mis manos anchas enormes
mis brazos de ala curva
acunando todos los fenómenos
perfectamente puros
de samsara y nirvana

bienvenida sea la puerta
en tan bella circunstancia.

¿Cómo no creer en la magia? – Coplas

Doliente amor; penetra con crudeza
cuando se necesita, más se siente
que no se merece; baja la frente,
respira el consciente hacia la entereza.

Querida nos es siempre la maleza
que en infinitas infimidades
oculta nuestra vista a las verdades
cuando en vez de camino hay fortaleza.

Son las vías de la naturaleza
en la alquimia de la energía vital;
cuando cabalgamos sobre el animal
en causar daño se gana destreza.

Mas el sanarlo con buena presteza
es parte del proceso espiritual
que germina del sustrato emocional
del que siempre hay que limar asperezas.

Es la clara distinción del bien y el mal
la que bien nos ofrenda la tragedia
y en el libre sendero a la comedia
es donde hayamos al toro y la destral.

No es tan solo el ser una enciclopedia
saber mostrar los caminos posibles;
es saberlo todo serio y risible
por sabernos en lo alto de la media.

Qué relativa la distancia
cuando el verso es ansible;
¿cómo no creer en la magia
en un universo sensible?

Cirhian

 

firma

Lira – En compañía de tu agua

A una buena compa
a una buena amiga
a una gran camarada

 

Tu guía es la de un río;
caudal cristalino de cauce adentro.
Sólo oírla sonrío
en rizoma y sarmiento;
fluye el agua pura en y de tu centro.

Cirhian

firma

En éste hogar mío que he okupado – Coplas endecasílabas

Integrando el duelo de un ser amado
Desquiciado por la urbe y su acústica;
De aquellos que amo he tomado el legado
Al hacer mías sus batallas únicas.

Incluso para quién me ha olvidado
Aún alienta mi vida a su luz fúlgida;
Para quién me conoció en la urbe pútrida
Me sepa como a Arquíloco; frustrado

Pues, harto del juego y perder los dados,
He dejado de maldecir al hado
Y, de regreso a mis raíces rústicas,
Me llevo ésta marmita barbitúrica

De la que el orden y el caos se han volcado
Por los rizomas de mis ramas druídicas;
transmutando el agua en poción mágica
que hace irreductible a quién la ha probado.

Al cerro patrio, al lar he retornado
Pues en la ciudad multan la música
Si ésta se toca sin haber pagado
La tasa impostada a la expresión mística.

En éste hogar mío que he okupado
Rio, canto y lloro de forma impúdica;
Y a quién le parezca que estoy sonado
Bien puede besarme la zona púbica.

 

Corocotta

firma

“Confianza, correspondencia, correlación”

Mantra

“Piensa en el bien
habla desde el bien
actúa para el bien”

Mantra tradicional persa

 

Profundo es el legado que nuestros ancestros nos han dejado como inmateriales herencias, y cuantas se han despreciado por considerarlas inútiles. En mi país, en los últimos tiempos ha salido a relucir con fuerza cuan intensa, permanente y constante han sido la misoginia, el machismo y el desprecio hacia el género entendido como femenino. Es sencillo ver las flores y los frutos que éstas semillas del mal han generado en su infección o influencia en el pensamiento. Sin embargo, sin entender las tres verdades de nuestro ser y de nuestra verdad, es difícil llegar a tomar conciencia de su alcance y de sus orígenes; nos es dificultoso y hay que quitar muchos escombros, pero es necesario escarbar para encontrar las raíces.

Durante siglos se ha silenciado el legado social de las culturas previas a las dominaciones imperialistas. En éstas podemos hallar modelos, iconos y roles de sociedades previas a la transformación debida a la dominación grecoromana y a la transfiguración ocasionada por la adopción paulatinamente forzosa del cristianismo como modo de manifestación emotiva o espiritual.

Es perceptible que la pasión, la fe y la razón de mi país se encuentran en estado cercano al terminal, y es inteligible que lo está también en muchos otros lugares del mundo, influenciados por el inexorable avance de la occidentalización, heredera de éstas semillas, flores y frutos, como modo de vida imperante. Éste concepto y éste desarrollo han generado unas dinámicas nocivas en la consonancia de las sociedades y etnias locales o naturales a determinados desarrollos y ecosistemas. Debido a la predisposición a convertirse en dominante la globalización occidentalizante en las distintas sociedades a las que accede mediante el comercio o la guerra, muchas son las flores del árbol de ése mal, de ése fantasma que recorre el mundo, pero creo es posible entender hay tres en principal que son la raíz de la semilla; el temor hacia el propio miedo, el odio hacia la propia ira y el enamoramiento hacia el propio amor.

 

El temor a si el muchacho que silba alegre detrás nuestro es un atracador o un violador, a si el vecino de confesión musulmana es o no un terrorista. El amor excesivo al propio cuerpo, a la propia mente, a la propia alma en un cortocircuito de egoicidad. El odio de los de arriba contra de los de abajo, de los de la izquierda contra los de la derecha, de los jóvenes contra los viejos, de los hombres contra los hombres, del de las mujeres contra las mujeres, del de las mujeres contra los hombres y, en especial, del de los hombres contra las mujeres.

Nuestro pensamiento, nuestra palabra y nuestra acción se han visto impregnadas por centenas, miles de años y se han alejado de las raíces de las etnias, de los sustratos culturales, del concepto indivisiblemente humano de la tribu y han estimulado el concepto del yo interno, del yo de la egoicidad pública y del yo de la confianza, y el peso de la frustración en la no consecución o correlación de éstas trinidades han empujado a la sociedad, y en especial nos han empujado a los miembros humanos identificados como masculinos, a culpar sistemáticamente a las mujeres de los males que nos achaca la vida y la condición nada sencilla de ser varones.

Del legado de los varones se ha estructurado, históricamente, la gran mayoría del arte y conocimiento reconocidos a los humanos. Sin embargo, no nos es dado conocer, si no indagamos en las fuentes, cual ha sido la situación o el enfoque que el desarrollo de éstas semillas en la filosofía, la ética y la moral que nos ha sido legado han influenciado en el mismo concepto de verdad; para ello, indagaremos en la trinidad del concepto que nos ha sido otorgado como verdad, y que insuficientemente se cuestiona nihilista y desanimadamente como postverdad, mientras se tolera pasivamente el abuso que representa sobre las sociedades humanas y, en especial, para la idea, el constructo abstracto y las dinámicas íntimas y públicas en las que se ha implicado a la hembra de nuestra especie.

Del concepto de la veritas latina ha resultado que ésta se basa en la pasión, en la correspondencia y en la honestidad; se ha considerado que las mujeres son sutiles, y por lo tanto falaces, actrices y maquinadoras; nos han dicho que no son buenas ‘equites’ o caballeras, por lo que se nos ha transmitido que deben de ser buenas damas públicas y a la vez, en la intimidad, dóciles y apasionadas yeguas; por ello se les permitía dirigir negocios, y atender el poder en el sacerdotado, pero no publicar libros.

Del concepto de la ἀλήθεια griega ha resultado que la verdad se basa en la razón, en ver con claridad, en percibir la realidad tal y totalmente como es; lo que nos ha transmitido éste legado, tal y cómo refleja el ejemplo que usa Platón con Sócrates y su admiración por Diotima mientras mostraba su consideración a su esposa; de aquí se destila que la mayoría de las mujeres son nudos del velo que impide ver la realidad tal como es; cuando no aprenden a discurrir como se enseña a hacer a los hombres, no son buenas, si no sólo malas y neuróticas brujas, aunque se las quiera incondicionalmente. Por ello se les permitía publicar libros, atender el poder en el sacerdotado, pero no dirigir negocios.

Del concepto de la emunah, de la fe y la confianza comunitarias originarias del zoroastrismo y del legado cristiano-hebreo del pecado original, ha resultado que se culpa por antonomasia a la mujer y se desconfía de su naturaleza y de sus capacidades, santificando a las malas putas y persiguiendo a las que son buenas. Por ello se consideraba que solo valían para traer vida al mundo, y se les asignaba su lugar en el ámbito de la lar doméstica y la gestión interna de las comunidades.

De éstos tres legados, los hombres hemos construido una verdad impuesta como arma de dominación, que hasta ahora ha imperado en la visión que dirige la globalización, y es también nuestra responsabilidad purificar en pensamiento, palabra y acción si no queremos que el mal siga avanzando como hasta ahora. Necesitamos fomentar la cultura del amor, no la del odio, pero el odio no debe pensarse como antinatural; la idea de Lucifer tiene también su capilla en el templo de la idea de dios, pues es el caos es el que está, también a nivel físico, al servicio de un mayor orden.

Quién ama, respeta y adora el mundo, quién de él se enamora, se ama, respeta y adora a si mismo y a sí misma, y de la misma manera se enamora. Quien ama, respeta y adora a las mujeres, quien se enamora de ellas, sabe que las quiere sanas, buenas y felices, sí; pero también siendo buenas damas, bien locas y bien putas. Pero, sin embargo, ésta es también una concepción heredada en éstos legados; el mal de la sociedad ha llegado a un punto en que las profecías autocumplidas de la filosofía se hacen realidad, y es creíble aceptar que hay más mujeres que se comportan como insinceras malas damas, frígidas malas putas y/o egoicas malas brujas que no de las que lo hacen en base al legado impuesto por la concepción masculinizante de la humanidad.

 

Ha llegado el momento en que las mujeres decidan por si mismas como quieren ser; y, en ésa lucha bien nos valdrán los ejemplos de Lisístrata y de Néstor, más que los de Heracles y de Antígona. Tanto las mujeres como los hombres necesitamos nuestro agogé; en ello consiste la Escuela de la Tribu. Y pese a que uno sólo es todavía aprendiz de maestro, bien que es momento para empezar a investigar y a enseñarnos entre nosotras y nosotros. Pues una fue la tribu, y enseñarse entre unos y unas fue lo que nos permitió volver a unirlas en una; si seguimos aprendiendo, un día, sin ningún grupo de elegidos, ésta volverá a ser una; enorme, magnífica, y unida.

Pero el camino nos ha de enseñar, de vuelta, lo que es no ser tanto persona, y regresar a las vías de lo humano. Y, si creemos que en el humano el bien, el orden y el amor son más naturales que el mal, el caos y el odio, primero hemos de dar ejemplo. En una sociedad enferma por el odio, primero, antes de aprender a herir, se ha de aprender a curar.

Y el odio quema, pero también purifica; mientras que el amor sana, pero también nubla. En el equilibrio está la serenidad; en el puente tras los caminos, la respuesta.

Robert Cirhian.
firma