Aguardo al áurea luz nacer

Aguardo y espero sin esperanza
al áurea luz nacer del horizonte;
la aurora que sin rey corona el monte,
más bella cuanto más breve es su danza.

Quebrada sobre el suelo la balanza,
nada son el bien y el mal sin un dónde;
no hay raza viva que el ser no forme
ya sea en magma, arena, agua o labranza.

Muerta la golondrina que agujereó mi barca
tornárame en un istmo de tu orilla tranquila,
remanso de Sol y paz para quien bien embarca.

Amada mía, de todo el ser mío que oscila,
tú que el alma guareces lejos de pétreas arcas
dime si seré tu gota entre Caribdis y Escila.