Maldita Tragedia II – Centro del Universo

“Humilde flor erguida en el hueco de un muro,
la dicha de ser tu misma te basta
para hallarte en el centro del Universo”

Te preguntarás, sin lugar a dudas, a que se deben, hermano, éstas tercas líneas que por enésima vez te mando. El hecho de escribirte, tanto da recibas, leas o puedas responder a éstas misivas, adquiere para mi un factor liberador, estructurante, capaz de poner orden tras el lugar dónde se haya la fuente de los delirios y de las visiones que siempre supimos compartir. Tras tu partida, hermano, a habitar tierras que bañan otras orillas, éste lugar ha perdido una importante parte de su brillo, de su encanto, de una esperanza que sólo con esfuerzo, a veces con algo de ayuda, consigo mantener.

Te preguntarás, pues, decía, a que se deben éstos opúsculos, que, si lees, soy consciente no lo harás sin cierto rencor, sin una moderada suspicacia ni sin la inevitable saudade que suscita el recuerdo de aquello que fue, es y será amado. Te constato, pues, desde el principio, que mis intenciones no son si no las que siempre he tenido; las de un leal amigo que sólo desea tu dicha y tu bienestar. Tal vez nuestras circunstancias no siempre hayan sabido llevarnos a un terreno común, hermano, pero si de algo no tengo duda, es de haberte amado y de haber sentido el amor proviniendo de ti.

Y, en lo que el amor se refiere, las afecciones y efectos no conocen del tiempo tanto como lo conoce un cuerpo en movimiento, acelerando en un desplazamiento rectilíneo. No; las cosas de la idea del amor, cómo lo son las cosas de la idea de dios, las constituye un material que es difícilmente mesurable mediante la composición total de nitrógeno, carbono, oxígeno e hidrógeno, así como otros elementos, en un cuerpo vivo.

La constituye la materia del alma.  La misma que forma el tejido espaciodimensional de nuestro Universo. El éter inmaterial que mentaban los antiguos. Y quiénes más masa inmaterial, más éter, más, tal vez, materia oscura acumula bajo nuestra perspectiva, se convierte en el centro de nuestro Universo, cual si las águilas de Zeus hubieran depositado en ésta persona la roca que señala el ombligo del mundo.

Sé, hermano, que ella nos separó de una forma cruel. Sé que ignoré tus advertencias, sé que, bajo su influjo, acabé transmutado temporalmente en agente del odio. Era consciente de mi transformación desde antes que ocurriese pero, amado amigo, no hay renacer sin primero pasar por un bautismo de fuego. Ella, el áurea aura que destilaba mi cerebro, cual generador de campo magnético, cual bobina de Tesla en su presencia pronto tornóse, bajo sus abusos, en un irado, entristecido y odioso ser que propició tu pronta partida de éstas tierras y a nosotros, a tus amigos, a añorarte.

Te ruego si fuera posible me escribas, o si no a mi, a tu madre o a tu padre. Sé que Ansgar lleva tiempo pensando en ti, como lo hacen Ángello y Bernardo. No puedo llevarles a todos y todas yo sólo a la luz que no ciega, hermano; te necesitamos. El mundo te necesita.

Parto de vuelta a Grecia para preparar la escala de la brigada hacia Idlib, Siria. No podré si no desear que quieras unirte a nosotras y nosotros en ésta expedición que, cual argonautas o mirmidones, nos disponemos a realizar.

Cuídate, hermano. Que la luz sea contigo en la Senda, en tanto la senda sea contigo hacia la Luz.

Feliz cumpleaños.

Firmado:

Carlos Buenaventura Durruti

Sant Andreu de la Barca (Barcelona) 12 de abril de 2020

Maldita Tragedia I

“Vamo’ a mantenerlo callao’
Nosotro’ seguimo’ enganchao’;
Avísale a cupido que mandé a la mierda el ego
Y hace tiempo cambié las reglas del juego.”

Un recuerdo ajeno a toda mota de tristeza, de ira y del odio carece de toda la gravedad que le confiere el peso psíquico del recuerdo. Perdimos la Comedia de Aristóteles, irremisiblemente pese a El Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo de Lope de Vega; la Tragedia tiene una mayor impronta en la memoria colectiva e individual de las y los individuos de occidente.  Éste concepto abstracto, el de la memoria, sea subjetiva o colectiva, así como la tensión y el dolor acumulados tienen su consecuencia psicosomática; es decir, que aquello que en la mente ocurre, también ocurre en la fisicalidad de aquello que compone el cuerpo.

Ésto se manifiesta de continuo en el tránsito de la energía eléctrica mediante la sinapsis neuronal. Aquellas sendas neuronales asociadas a los recuerdos a los que hemos ligado tensión o dolor, ya fuera físico, psíquico o emocional, pueden llegar a colapsar o bloquear un camino de la sinapsis que nos trajo gran felicidad, por el hecho irrefutable de que fuera doloroso, incómodo o avergonzante. Si entendemos los senderos entre neuronas como hilos de mielina dónde ocurre la transmisión electromagnética, éstos bloqueos y colapsos pueden, metafóricamente, adquirir el aspecto de nudos. Éstos nudos, tanto neuronales cómo psíquicos, pueden deshacerse, con calma, paciencia y ánimo sanador por cualquier persona que lo desee. No siempre es necesario cortarlos; no hay truco, no hay misterio, no hay ritual.

Sólo es necesario conocer a sus demonios, y dejarlos salir a pasear.

Usted, sí, usted, puede hacerlo por su cuenta, si sabe beber de las fuentes apropiadas. El Santo Grial, la gran búsqueda, el tesoro escondido, el Nirvana, el Edén, el Paraíso, Zyon, no importa cómo queramos llamarlo. Yo prefiero el término de Parnaso. Ése desapego a la propia genialidad que, cómo Becquer y otros tantos maestros, mantiene quién se sabe ya se ha ganado la inmortalidad. Y de la inmortalidad hablamos, de lo único que merece la pena en ésta vida; trascenderla. Por ello, se mediante el arte, la ciencia, el deporte o el amor;
trascendamos.

Las más fieras desde Creta

“¡Aún existe la Belleza!”
Gritan locas las Poetas
a todos quiénes les retan;
¡sus propias Ideas rezan!

Presto el verso y el estoque
dejan tieso a quién provoque
la más pequeña reyerta
en las plazas de sus cortes.

Van tronchando buenos petas;
¡las más fieras desde Creta!
¡Que no hay toro que las pare,
ni Dédalo que retenga!

las mas fieras

Amor, me voy para Siria

In memoriam, Ana

Los hijos que no tenemos
porque falló la memoria,
y se repite la historia;
siempre caen los buenos
y cunden las fobias.

Amor, que yo no soy malo;
que aquí los malos son ellos.
Tu sabes que no me callo
me miran la cara y se me echan al cuello.

Amor, me voy para Siria,
que a lo mejor ya no vuelvo,
porque ahora soy terrorista
si quiero ser artista
me hunden al suelo.

Amor, que nadie recuerda
el hambre de mis abuelos;
obreros que se levantan
los llevan al matadero.

Amor, me voy para Siria,
que a lo mejor ya no vuelvo,
amor que voy para Siria;
que a lo mejor ya no…

vuelvo.

 

versión propia de ‘Voy pá la Mani’, de Gata Cattana
https://www.youtube.com/watch?v=1uyhKTPCczs

Soneto | Siempre creeré en ti

Llegará el día en que el mundo entienda
que el cambio no es cosa de una semana;
es el hoy al servicio del mañana;
dejar que en el sino la llama prenda.

Por ti misma forjarás tu leyenda
al sentir que las heridas sanan;
que es ambrosía lo que éstas emanan
si dejas que la vida te sorprenda.

Quien quiera saber, primero, que aprenda
que el respeto no es algo que se venda
si no que es algo que sólo se gana.

No tragues nunca con ninguna afrenta;
estás hecha para partir la pana;
por éso siempre creeré en ti, hermana.