Liras a una amiga en la tercera cita

Son tus ojos dos islas
de bosques verdes en mares azules;
tus labios las orillas,
tus senos los taludes
de la sierra que viento y lluvia eluden.

De espigas la diadema
que tu sabia y dulce testa corona.
Eres alta y serena;
cual luz del alba asomas
al bajarte de tu hogar en la loma.

Me gusta tu sonrisa,
tus tiernas manos que -con disimulo-
el brazo me acarician
cuando al baño circulo
y te alejas; yo ando absorto en tu culo.

Robestrébol

#39 3 Liras a los propios dioses

No es, tan sólo, el deseo
lo que anima mis dedos a rozar tu piel;
es guardar de tu cuerpo
la dúctil memoria del ser,
la forma primera en que aprendemos a ver.

No son sólo los labios
ni son unos besos encendidos el amor;
es la senda del sabio
es, en la fuente, el sabor
a un río profundo que corre entre los dos.

No es solamente el sexo
motor que en el ser enciende llama y pasión;
es labrar pleno el nexo
aventurarse sin temor
andar juntos sendas más antiguas que dios.

Robestrébol

#11 Liras Sensnom

Liras Sensnom

Jugando a ser Garcilaso, Quevedo y Juan de la Cruz a un mismo tiempo; cosa rara pero divertida.


Si trayese mi lira
aire de mar que calme la saudade
y apaciente ésta ira,
pudiera yo la espira
salir; el alma siempre hacia adelante.

Más, ¿qué si hacia la pira
es a dónde conducen los caminos?
La senda hacia allá es la vida
que antes de exhalar, inspira
tesón en la suerte del desatino.

Como la nube eleva
del río de Sol las gotas del agua,
así el rayo subleva
-ya en el gérmen de amebas-
el deseo de salir de la fragua.

R.