Sed de tu carne – Rafael Lechowski (Quarcissus, III acto , VII escena)

Hoy me ha sido dado recordar una sabia máxima: en crear está la mitad del disfrute; la otra mitad está en compartir. Por éso, hoy me tomo una pausa en el proceso de crear, y me decido a compartir a mis referentes. Por ahora voy a centrarme, en exclusiva, en los escritores y escritoras que todavía siguen con vida; no sea que un día nos coja demasiado tarde para hacerlo.

 

Corría el año 2002; yo todavía me encontraba en la escuela primaria. Recuerdo que en aquellos tiempos hubo una especie de cataclismo en los patios del colegio; en cuestión de días, habíamos dejado de jugar a los juegos de siempre o a los que la moda dictaba. En vez de éso, podían verse pequeños corrillos en torno a un discman que alguien había traído al colegio; a veces, con un poco suerte, las monitoras del colegio hasta nos prestaban un reproductor portátil para poder escuchar sin las limitaciones de los auriculares.

Y es que, por vez primera, el rap se había adentrado en el patio de nuestra escuela, y jamás lo abandonó mientras seguimos estudiando en ella. No pasó mucho tiempo hasta que un amigo me mostrara Me gustan gordas, el primer tema de Rafael Lechowski que jamás escuchara, y del que rescato aquí dos versos:

Mira, esquelética, no hay ética en tu crítica;
Me gustan celulíticas y eso es lo que te pica.

Con el paso del tiempo, pude apreciar cómo el factor Bukowskiano de Lechowski evolucionaba a otras fronteras. Con Donde duele, inspira y su posterior reedición en formato jazz, éste artista hispano-polaco alcanzó, en mi opinión, una cumbre nunca vista en el panorama del rap peninsular.

Sin embargo, las metas de Lechowski distaban mucho de estar cumplidas. Tras la publicación de su primera antología La larga brevedad, éste 2019 ha visto culminado uno de los más ambiciosos proyectos que se hayan llevado a cabo en las últimas décadas.

Quarcissus es obra y fruto de años de trabajo por parte del autor y de los músicos que con él colaboran. Un álbum dividido en cuatro actos, dónde se encuentra la desgarradora y liberadora historia de un hombre que trata de encontrar el auténtico sentido de la existencia y de la misma vida. Una obra que sólo podría clasificar como ópera rap, dónde se presenta una narración interpretada y versificada con maestría, desde la narradora hasta el protagonista.

Dejo el enlace a su álbum un poco más abajo; antes quisiera compartir éste pequeño extracto en el minuto 46.20, la escena VII del III acto; Sed de tu carne.

 

Sed de tu carne – Rafael Lechowski

(A sus espaldas, la casa y el árbol; delante, un camino luminoso)

Me obstiné en olvidarte;
pero al alejarme de ti en el camino
me hice más pequeño y tú cada vez más grande.

Pero ya no tengo sed de tu carne:
conforme mi interior se llenaba de luz iba palideciendo tu imagen.

Las flores dejaron de exhalar tu aroma,
el propio dolor ha dragado el recuerdo y el silencio ha dejado de hablarme.
Ya no tengo sed de tu carne:
y no por ello te amo menos; ahora te amo más todavía, si cabe.

Igual que lo amo a él, pues amo al mundo como una sola vida;
al universo como un enorme corazón palpitante.

Ya no tengo sed de tu carne:
del desamor salí con vida,
pero de este Amor nuevo que nada me salve.

 

 

 

Espero lo podáis disfrutar, si se da la ocasión. Un saludo.

Robert Cirhian

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Sí a la cultura viva, no a la cultura muerta

La contracultura toma la plaza del Ayuntamiento de Barcelona en pro del
empoderamiento ciudadano.

El pasado lunes 14 de mayo, los miembros del recientemente clausurado Club Cronopios se reunieron frente a las puertas del Ayuntamiento de Barcelona en pro de la cultura viva. Más de 300 personas, de 300 artistas —entre poetas, músicas, filósofos, actrices, escritores, bailadoras y personalidades implicadas a fondo en el tejido cultural de la ciudad Condal— se dieron cita para defender la necesidad de los espacios ciudadanos y la reapertura de una de las más insignes asociaciones literarias del underground barcelonés.

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Manifestantes en defensa del Club Cronopios frente al Ayuntamiento de Barcelona

Defendiendo el hecho de que no solamente es en el sector institucional ni en el corporativo dónde se conocen, configuran y crecen las artistas, los manifestantes han abogado que el progreso político y el desarrollo de la conciencia social sólo pueden lograrse mediante el poder que otorga una cultura viva y libre, que radique en las manos de la propia ciudadanía.

“Para que la consciencia se desarrolle —dice Ramón Buj, uno de los responsables en la administración de la asociación— la ciudadanía necesita de espacios cómo el Cronopios, que ha sido refugio, muelle y trampolín para tantísimas personas que disfrutan creando, aprendiendo y, sobretodo, compartiendo.”

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El cierre del local no impidió a los miembros y artistas de la asociación literaria del Club Cronopios
seguir con el micro abierto de todos los lunes.

No todas las ideas justas ni revolucionarias han de llevar un “anti” cómo prefijo. El lunes la plaza de Sant Jaume se llenó de personas dispuestas a construir y comprometidas, en todo, con los pros que hacen posible el encuentro y el desarrollo de los tejidos sociales y culturales.

Pro-vida, pro-cultura, pro-libertad, son las enseñas que han embrazado los manifestantes del pasado lunes. En pro de una cultura viva y libre, afirman que seguirán luchando por hacer del arte y del pensamiento lo que ha de ser; uno de los peldaños esenciales e imprescindibles en la escalera que lleva a todo ser humano a trascender la mera existencia, y embrazar los cielos abiertos de la auténtica libertad.

Robestrébol
Imágenes por cortesía de los miembros de la asociación literaria Club Cronopios