Debilidades (Soneto)

Por verme incapaz de mis emociones
dominar, a quiénes yo más quería
dañara aunque no se lo merecían.

En mi noche eterna no amanecía
los labios teñidos de sinsabores;
pródigo antes fuera yo en mis amores
y ahora sólo soy planície baldía.

Más aún habrá de llegar el día
en que regresen de nuevo los colores,
en que alegren otra vez los cantores
cómo antes de todo ésto solían.

No pido ni ruego que me perdonen
libres somos cómo los ruiseñores;
sólo hace falta decirse: confía.

Roberto Abelardo

Sendero a Eleusis (Soneto)

Cada día me visita la muerte
y de su atención constante soy reo;
tanto poner en duda lo que veo
ha hecho de mi razón una más fuerte.

En mi mente los demonios son hueste
y andan tras de mi en todo lo que creo;
sin dar por cierto todo lo que leo
busco el camino que lleve a la fuente.

Vengo siguiendo las huellas de Orfeo
dónde reposa mi trino, el solfeo
siendo del bien en el mundo aliciente.

Está en mi destino el ser valiente;
ser uno mismo siempre es suficiente
mientras del aire las rimas moldeo.

Robestrébol

Búsquedas (Soneto)

Ando en búsqueda del verso perfecto,
de las rimas más sublimes y bellas
del alivio que en la herida haga mella;
de entre lo exquisito, lo más selecto.

Tierno y constante soy en mis afectos:
sólo tengo por guía de mis huellas
la luz ciega que emana de mi estrella
y que siempre indica el camino recto.

Quién saber quiera ha de parar la oreja
pues a todo mal se encuentra solución;
por haber vivido un día cómo león
¿quién no diera sus cien años de oveja?

Teniendo en nosotros la fuerza de un tifón
¿quién trueca las alas por unas rejas?

 

Robestrébol

 

Escultura; Enfonsar els 20 dits a terra — Joana Serra

 

Ascesis (Soneto)

Iluso es quién confía en las promesas
en que unos besos dados a escondidas
alivien el sinsabor de la herida
prendiendo en fuego todas las pavesas.

La naturaleza humana es aviesa;
posee constantes hambres de vida
y la nuestra ha sido concebida
según a lo que más nos interesa.

Día tras día en mi esfuerzo porfío
desde que al regresar del mar Egeo
se quebrara el mástil de mi navío.

Llobregat abajo lanzo mi envío;
aún si estoy trabajando en el museo
ya sólo de mi musa soy correo.


Robestrébol

Liras a una amiga en la tercera cita

Son tus ojos dos islas
de bosques verdes en mares azules;
tus labios las orillas,
tus senos los taludes
de la sierra que viento y lluvia eluden.

De espigas la diadema
que tu sabia y dulce testa corona.
Eres alta y serena;
cual luz del alba asomas
al bajarte de tu hogar en la loma.

Me gusta tu sonrisa,
tus tiernas manos que -con disimulo-
el brazo me acarician
cuando al baño circulo
y te alejas; yo ando absorto en tu culo.

Robestrébol