#6

Poema rítmico nacido a la luz de la vela en la madrugada; deseo se deje disfrutar al menos un poco.


Vela en la madrugada

 

Soñé un lugar pretérito a tu lado

realidad quebrada

        —núcleo desolado—

—estabas tan bella besada por la Luna…

 

Soñé tu voz

cantándole nanas a una cuna

 

Llamas fátuas en la bruma,

disueltas —una a una— esperanzas

éste yermo será mi campo de labranza.

 


¿Cómo hacer el olvido?

Si lo vivido contigo ha dado a mi ser

pleno sentido.

 

Hoy el viento sólo llena el cuenco del verde rocío del Leteo.

 

Me hago furia inmensa, Etna hacia el techo;

piensa el cora querer sacarse del pecho

hecho trizas.

 

Bajo la escalera, de las alturas a las que el amor

me lleva;

mi sino, mi condena acepto

embrazo la locura —faro oscuro— en el adentro.

 

Luciérnagas ama el gusano —ciego—

al tomarlas por estrellas;

mis huellas borrándose en la nieve,

más en éste cielo azul el Sol

se alza en lontananza en la cima de la montaña

—abandonados los enseres entre las cañas—.

 

Lleno de amor por el mundo

te guardaré en lo profundo del alma

mientras hago de éste mundo uno que valga la pena

para los hijos que un día tengas,

aunque no haya de ser

 

conmigo.

 

Porque yo ya a nadie

condeno;

mucho menos a llevar mi sangre maldita

en el vientre.

 

Sopla, aire helado sopla

enfría en mis labios el calor de sus besos.

 

Por éso alzo el vuelo lejos, entre las tejas

en la sombra de mis alas se disciernen rejas,

en el caldero que me dio la bruja hundo la brújula,

natura esdrújula para éste juglar errante,

por hogar;

camino.

 

Merezco perecer

sólo,

más deseo yacer

en compañía de lo amado;

hoy recojo la flecha que arrojé sin cuidado

que fuera de la vista hizo sangrar

al hado.

 

Brotan margaritas del páramo helado

la primavera anuncia su llegada entre libélulas y lágrimas

del hielo.

Ahora sonrío, ya sin velos

ya, sin verlos.

 

La aurora ausente besa

la vela encendida en la madrugada;

va haciéndose llano el camino de bajada.

 

Siento fénix

las cenizas del Ícaro que fui;

seguiré dando gracias a la vida, ahora y siempre

por ti.

 

R.

Improvisación Sensnom I

Me libero del juicio inoportuno del lamento,
bajo el árbol medito, me transmuto en lo que siento
siendo uno con el viento, no borrará jamás el tiempo
la verdad que habla a través del sentimiento.

No te miento, el miedo enfrento en medio
del abismo; no hay espejo, soy yo mismo,
zambullido en el ahora camino del mañana,
sediento del dulce rocío de la madrugada;
el alma joven más cómo está ya tan arrugada.

Aguardo la lluvia al sentir mi ser de lava,
al estallar sin ton ni son, vida y destrucción
hechas una como en Yellowstone;
rescata la vida que dejaste abandonada en el paredón.

Bajo el influjo del orujo, torno al muggle en brujo,
cómo un león sin melena más hacia la Luna rujo;
abriendo camino al fuelle si nada me conmueve,
sintiendo el aire que se mueve
cuando en otro cielo llueve.
Te ruego bienes, ¡oh inspiración que vas y vienes!

quedó sólo el sombrero, fundido en el charco
del muñeco de nieve.