Volverme

Hoy voy a volverme canción;
el ritmo lo marca el viento
que recorre mis adentros
y siempre nace del pulmón.

Le da fuelle una pasión
cómo la fragua de Hefesto;
eterna es la transición
de aprendiz a maestro.

No quedará ningún rincón
que esté a salvo del tiempo;
le auguro un fin funesto
a cada cual por su traición.

Tripas rugen, corazón;
siendo tenue tu lamento
se eleve al del tormento
que sufres en tu razón.

En cada abrazo el misterio
de traer a la vida calor,
llenando de jilgueros
y verde el paisaje sin color.

Resisto cómo el Vietkong
ante el poder de un imperio
creando con éste amor
que llevo de uno a otro hemisferio.

Roberto Abelardo

#39 3 Liras a los propios dioses

No es, tan sólo, el deseo
lo que anima mis dedos a rozar tu piel;
es guardar de tu cuerpo
la dúctil memoria del ser,
la forma primera en que aprendemos a ver.

No son sólo los labios
ni son unos besos encendidos el amor;
es la senda del sabio
es, en la fuente, el sabor
a un río profundo que corre entre los dos.

No es solamente el sexo
motor que en el ser enciende llama y pasión;
es labrar pleno el nexo
aventurarse sin temor
andar juntos sendas más antiguas que dios.

Robestrébol

#37 Soneto: a un presidente al que le gustan “los chuches”

a un presidente al que le gustan los chuches

A ti, que tan sólo muestras valentía
en un discurso, o tras una pantalla;
tú, que más bien eres cáscara vacía,
testaferro del ‘¿Porqué no te callas?

¡Lelo de ti! Que de ti ni Aznar se fía,
¡eres pura vaca boba aún en las vallas!
Por ser un mindundi y no dar la talla;
¡más falso que el Juanca con la Sofía!

Vuélvete al logopeda y que te enseñe a hablar;
no eres más que un mono que aprendió a caminar
por pura suerte; aferrándote a la curul,
eres aún más aberrante que un Nazgûl.

Anda, date el piro ¡i que et donin bé pel cul!

Robestrébol