Aprender a amar ésta casa austera (Soneto ilustrado)

Vivimos anegados en la duda
de si el existir es una prisión
obrada sobre ésa vacua pulsión
que al alma y la materia deja mudas.

Habita el mundo en la ausencia desnuda;
somos libres de su falsa visión
teniendo solamente por misión
la osadía de ir a matar al Buda.

Quiero, con el cariño en el obrar,
hacer del cuerpo y del vacío hogar
y aprender a amar ésta casa austera;

sigo, en la senda que da a la ribera,
el río que peregrina hacia el mar
cómo éste otoño hacia la primavera.

 

Roberto Abelardo

Apariencias (Soneto)

Tú ves en mi éste calmo y gentil porte;
el de un monje que va rezando un sutra
mientras, alegre, va embrazando ruta
sin que la cuesta o la subida importe.

Más cien veces habré perdido el norte
habiendo vuelto de nuevo a la gruta,
por tal de dar a probar ésa fruta
que la mente impulsa cómo un resorte.

Toda persona lleva consigo un disfraz
que impide ser libre a nuestra conciencia
y encontrar en nuestra vida el dulce solaz.

Siempre nos engañan las apariencias;
ardúa es la guerra de quién quiere hallar paz
y quién más duda, alberga más sapiencia.


Roberto Abelardo